Los domingos, normalmente comemos pollo del Filipino pq no suelo cocinar ese dia.
Ayer cojí un pollo entero y sobró medio, así que lo q hice con las sobras fueron unas croquetas.
Lo desmenucé todo, lo puse en una cacerola con un poco de aceite. Añadí harina hasta hacer una masa removiendo sin parar e iba agregando leche como si se tratara de una bechamel.
Ésta bechamel, la hice muy muy espesa hasta dejarlo todo pastoso. Lo dejé reposar y cuando estaba fría empezé a moldear con ayuda de mi niño, que por cierto, disfrutó metiendo las zarpas...
Entonces, espolvoreo un poquito de harina para q no se pegue al hacer las formas, lo baño en un huevo batido y rebozo con pan rallado.
Y ya está. Otra forma de reciclar comida además de pasar un buen rato con mi hijo en la cocina..




